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Pueblos indígenas: defensores del medioambiente en Edomex

La conmemoración de los 500 años de la resistencia indígena nos recuerda que en el Estado de México hay pueblos que siguen defendiendo su cultura y el medio ambiente

Pueblos indígenas en distintas partes del Estado de México han emprendido –durante los últimos años– luchas emblemáticas por la defensa del medio ambiente y sus recursos naturales.

La conmemoración de los 500 años de la resistencia indígena y del Día Internacional de los Pueblos Indígenas destacan que estas luchas mantienen una constante… han pasado siglos y hoy siguen siendo saqueados y oprimidos.

La conmemoración

“Recordamos la caída de la gran Tenochtitlán a 500 años de resistencia indígena en 1521 y ofrecemos perdón a las víctimas de la catástrofe originada por la ocupación militar española de Mesoamérica y del resto del territorio de la actual República mexicana (…) nada justifica imponer por la fuerza a otras naciones o culturas, un modelo político, económico, social o religioso en aras del bien de los conquistados o con la excusa de la civilización”  fueron parte de las palabras del presidente López Obrador.

La  conmemoración de los 500 años de la resistencia indígena fue impulsada por el gobierno federal, toda vez que se ha reconocido que sus luchas se mantienen hasta la actualidad, resistiendo incluso a las políticas mismas del gobierno, como en el caso del Tren Maya o el Nuevo Aeropuerto de Santa Lucía.

Por su parte, el gobierno de Alfredo del Mazo no emitió ningún comunicado o pronunciamiento en esta fecha y solo realizó  el pasado 10 de agosto una ceremonia para conmemorar el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, organizada por el Consejo Estatal para el Desarrollo Integral de los Pueblos Indígenas del Estado de México, en la que no estuvo presente.

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El aparente olvido de esta fecha no es el único pendiente del gobierno del Edomex, pues hoy las comunidades indígenas siguen siendo marginadas y –como desde hace cinco siglos– despojadas de sus recursos naturales y su cultura.

 “Los españoles derrotaron militarmente a las tribus indígenas, ocuparon el territorio en que estaban asentadas, establecieron la propiedad originaria del rey de España sobre el mismo, destruyeron el poder político de los gobernantes nativos e impusieron su propio gobierno; como primer acto económico de la nueva forma de organización, despojaron a los pueblos autóctonos de los tesoros en metales preciosos que ellos habían acumulado desde tiempos inmemoriales”, así explica el proceso de saqueo el académico Gabriel Robledo Esparza.

En su libro “Esquema del Desarrollo de la Economía Mexicana Desde la Conquista Española”, también esclarece el papel de los pueblos indígenas no sólo como víctimas, sino como motor de cambio en la historia, tanto en la Independencia como en la Revolución Mexicana.

Defensa del medio ambiente en Edomex

Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT)

A más de quince años de iniciado su movimiento en defensa de la tierra y el agua, así como en rechazo al aeropuerto –que desde el gobierno de Vicente Fox se buscó imponer–, el FPDT sigue siendo un ejemplo de lucha para muchas comunidades del Edomex, pues directa –o indirectamente– ha abierto un camino para otros pueblos sobre cómo defender sus recursos naturales.

Pese a que poblados que pertenecieron al Frente ya han sido despojados gradualmente de la lengua indígena y de su identidad cultural como el caso de San Salvador Atenco, el movimiento ha sido un proceso identificado con el Zapatismo y con la reivindicación de pueblos originarios.

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El desenlace del operativo del 3 y 4 de mayo del 2006 –que implicó represión, detenciones arbitrarias y uso generalizado de la tortura–, fue un hecho que derivó en una sentencia por parte de la  Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) el cual no detuvo el proceso, por el contrario, elevó el reclamo de justicia y ha contribuido en la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Xochicuahutla

La reciente inauguración de la autopista Toluca-Naucalpan –construída por la empresa Autovan-Teya, filial de Higa–, cerró un ciclo de lucha de la comunidad de San Francisco Xochicuautla en defensa del bosque Otomí. Sin embargo, abrió un nuevo proceso de trabajo de la comunidad por atender su desarrollo, pues el término de las obras fue autorizado por el movimiento tras la firma de un convenio tripartita, que obligó a la creación de un fideicomiso para la comunidad y la atención al “Plan de Desarrollo Integral”.

Pese a que este acuerdo enrareció el movimiento, se generaron disputas y señalamientos de parte de sectores inconformes, los principales dirigentes se inclinaron por el desarrollo social y la adecuación del proyecto de la autopista.

Hoy la comunidad sigue conviviendo de forma distinta con el medio ambiente pues lejos de las prácticas de las ciudades mantienen la defensa y atención a sus recursos naturales.

 Tlanixco

La lucha de la comunidad de San Pedro Tlanixco por defender su agua, ha sido también relevante en la entidad. Pese a la represión sufrida en 2003 –cuando tres comuneros de San Pedro Tlanixco fueron acusados de homicidio tras oponerse a la explotación del agua por parte de empresas floricultoras–, el movimiento siguió.

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Tras 16 años presos los comuneros fueron liberados en 2019 y hoy aún se mantienen voces en la comunidad que reivindican el ejemplo de sus vecinos y buscan defender el agua y el bosque.

Huitzizilapan y Ayotuxco

Las comunidades de Huitzizilapan y Ayotuxco –al igual que Xochicuautla– levantaron la voz contra la tala de su bosque tras la aprobación de la autopista Toluca-Naucalpan, pese a que su proceso organizativo se vio mermado por la intervención del gobierno, aún se mantiene la vigilancia de la población a otros proyectos privados que buscaban acompañar la implementación de autopista.

Tlalcilalcalpan

La comunidad  de San Francisco Tlalcilalcalpan recientemente aprobó en asamblea su autoadscripción como pueblo indígena y una serie de medidas para defender su agua y recuperar su bosque,  por las recientes acciones se ha convertido en uno de los movimientos indígenas de mayor participación y organización en el Estado de México.

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En este sentido la comunidad mantiene su exigencia por que sea reconocido por el gobierno estatal como municipio indígena Otomí.

San Felipe de la Rosa

La presidencia Indígena Mazahua de San Felipe de la Rosa es un esfuerzo de 52 comunidades Mazahuas que pertenecen formalmente al municipio de Villa Victoria, por auto gobernarse y convertirse en municipio.

Las comunidades han sido partícipes en los últimos años de numerosas acciones por el reconocimiento de su municipio y, al mismo tiempo, mantienen una lucha por la defensa de sus recursos naturales. Pese a que en su territorio se asienta la laguna de Villa Victoria –que forma parte del sistema Cutzamala–, varias comunidades no cuentan con el debido acceso al vital líquido.

Los 12 pueblos de Tecámac y el Aeropuerto de Santa Lucía

Doce pueblos originarios del municipio de Tecámac han protestado y mantienen la exigencia de que se detenga la construcción del aeropuerto de Santa Lucía, toda vez que se prevé una mayor extracción de agua en la zona.

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Para que su demanda sea atendida han presentado amparos y retomado la reivindicación de ser pueblos originarios, lo que obligaría al Estado a realizar una consulta previa libre e informada.